Cap. 14
“De lo honey y de dos segundos muy trascendentales desperdiciados”
A 4 milímetros uno del otro, saltó una chispa de los ojos del dark, la soledad y la romántica situación, las tiernas palabras que el dark solía usar, su voz algo afectada por la tos seca producto del envenenamiento por gases que le producía el floripondio en dosis altísimas, tenían a la pálida derritiéndose por un beso, ese era otro de los secretos que ella guardaba celosamente: nunca había besado, había tenido 19 victimas pero jamás nadie llego a besarla no hubo la oportunidad, pero tenía una curiosidad por saber que es eso que se llama un beso y ahora los labios del dark a 4 milímetros de los labios de ella...
La posición tan incómoda en que estaban abrazados antes de eso se la aguantaron 3 horas 58 minutos y 11 segundos conversando casi sin oír los boleros tan cerca uno del otro como nunca habían estado, y cuando por fin sentían que se les iba a morir el brazo y la pierna respectivamente se movieron para acomodarse y sus caras quedaron tan cerca una de la otra, se cruzaron sus miradas, la pálida no tenía donde esconder los ojos de la potente energía de la vista del dark, él estaba petrificado con las puntas de sus narices a una micra de distancia la una de la otra solo percibiendo un cosquilleo, producto de la electricidad del cuerpo humano, los pensamientos de ambos a 19 millones de revoluciones por segundo, ella cerro los ojos (imaginaba ya el beso), aparte también porque no tenía donde esconder la mirada para que no le de el arco por ver la energía azulada en los ojos enamorados del oscuro amigo.
Él aguantando la respiración, la música de fondo... los viejos boleros “amorcito corazón yo tengo tentación de un beso...” sincronizaron, él sintió pavor de que, de pronto sus padres bajaran a decirles que ya se acuesten y los encuentren en esas y ella en cambio hubiera querido que las hipócritas hermanas le vieran dándose un beso con su protector para que se mueran por último de las iras de ver que él era el esclavo incondicional de ella y que le estaba encadenando.
El dark si había besado antes, tenía algo de experiencia y sabía lo peligroso que puede ser cuando las dos partes no son iguales en porcentaje de amor. Una vez le pasó una estúpida experiencia, él como siempre enamorado de la persona menos indicada una chica “honey” de esas demasiado pegajosas, adictas a los arrumacos, pero que no son como las pink pues no son escandalosas, son espesas y dulces solapadamente tras una apariencia de seriedad y timidez, le dio un beso de miel pero para ella era el momento nada mas que el momento, para el dark fue el cielo, se amarró con hilos de sangre a ella, aun cada vez que un bus pasa se queda mirando para ver si ella no está dentro (pues aquello sucedió en un bus), las marcas hechas por una chica “honey” en un bus a la salida del colegio no desaparecen completamente.
Lo recordó en la revolución 16.356.899 que dio su cerebro, eso le había dolido tanto, no quería que pase otra vez porque ahora sí estaba completamente enfermo y si pasaba un beso para él sería como si un afectado por pulmonía saliera desnudo a acostarse en la nieve: la muerte.
Cada vez que oía la palabrita (beso) sentía escalofríos, es que puede ser algo tan especial y doloroso cuando no se efectúa de la manera sincera...
Y no quería agravar la situación ya de por si difícil ignorando él si de verdad ella sentía algo o si solo quería usarlo como la chica “honey” y conociendo a perfección sus expedientes personales en cuanto a como reaccionó tiempo atrás a un beso falso de un lado, sincero del otro (esos besos que saben agradablemente desabridos) no se lo podía permitir.
En el primer segundo su cerebro le dijo ¡esta es la oportunidad!, pero al siguiente y último segundo reaccionó y se alejó, la pálida esperó en vano esos dos segundos con los ojos cerrados, no sabría esa noche lo que es un beso, el dark se arrepintió de besarla. Pero lo que no sabía es que lo iba a lamentar, lo lamentaría cada maldito segundo de su existencia desde ese miércoles de mayo en adelante, ¿porque era tan inseguro?, ¡malditos traumas sentimentales!¡maldita caballerosidad! lo evitó también por caballero, y yo pregunto¿ un beso se da o se pide? Pensaba él que talvez debería darse una advertencia por lo menos para no ser “ganso”, pero en ese momento era obvio, ya sabían los dos que iba a pasar, hubiera sido bueno que le estampe un “beso mordelón” como dijo la canción que oían ese rato, sin miedo del después, pues “más vale haber ‘ besado’ y perdido, que nunca haber ‘besado’” la noche más oportuna se acabó en ese segundo se dijeron que tenían sueño y se hicieron los sorprendidos de la hora, (bien que sabían ambos que hora era) se despidieron dándose largas para ver si pasaba mismo o que, aun deseando el beso, pero no iba a pasar, estuvieron tonteando un minuto y 52 segundos despidiéndose, finalmente se fueron a dormir cuando eran 4 horas y 3 segundos del jueves.
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